Alma de poeta

Tengo el alma de poeta,
ese alma decidida,
ese alma inquieta…

Esa que te brinda en sus versos,
sus bellas rosas,
pero también sus piedras…

Esa que susurra en el silencio,
de este teatro absurdo,
qué es la perfidia,
qué es la miseria…

Esa que encontró el candor,
al otro lado del océano,
donde se unen la libertad  y la hesperia…

Que Dios cuide a este alma de poeta,
que lo ayude y lo proteja,
que no permita que olvide,
que no hay albero sin su muleta…