Diario de una escucha: Refugios

Tú eres mi refugio…
Portal de calle empedrada,
que me cobija de esta lluvia sin ruido…

Abrigo de día,
guarida de noche,
asilo de tardes de sigilo…

Eres mi escudo, mi guido,
mi sexto sentido…
Mi cuna, mi garra,
mi tañido escondido…

Camino elegido,
testigo de lo sufrido…
Eres mi techo y mi cama,
eres de mi corazón, latido…

Ay, cómo añoro tus brazos,
tus besos, tu olor, tu cobijo…
Ay, cuándo podré decirte…
que, sin ti, esta vida…
no tiene ningún sentido.