Heridas vacías

¿Qué culpa tiene tu corazón de las afrentas que le afligieron?
¿Qué falta cometió esta flor si solo recibió consternación?

Cuántas heridas y llagas que nunca curaron,
pero que hogaño duermen….

Cuántas ofensas y agravios que nunca sanaron,
pero que hoy ayermen…

Ellas no desparecerán,
aunque tuvieron que ocluir.
Ellas no despertarán,
aunque debieron sucumbir.

Nunca olvides tus heridas,
ni el valor de su instrucción.
Son las llagas del guerrero,
caminante sin nación.

Son las heridas vacías,
vacías de su amor,
vacías de su atención,
vacías de su calor.

Vacías de todo el cariño que no recibiste,
carentes de un henchido e ingrávido corazón.